ciclismo

Cuando tu pasión da para algo más.

Hola de nuevo. Después de tiempo sin aparecer por aquí, repetimos rápidamente. Parece que cuanto menos tiempo tienes, mejor lo aprovechas…

En uno de mis post, os hable de lo importante que era para mi compaginar mi pasión con la solidaridad. En este último año he tenido una importante posiblidad de hacerlo y todo se removió cuando TV3 hizo público (hasta el 30 de mayo se recogen donaciones) la recaudación de La Marató 2018 por la lucha contra el cáncer. Más de 15 millones de € dan una idea de la movilización social que representa para todo el país. Decidí que valía la pena contarlo, porque fue algo muy especial, tanto para mí como para los que pusieron su granito de arena en su preparació, ejecución y participación.

Todo empezó cuando con mi buen amigo José Pedalescontraelcancer, decimos hacer algo de cara a la Marató TV3, que este año estaba dedicada a la lucha contra el cáncer. Los que son de Catalunya no creo que necesiten explicación del significado de La Marató. Para los que no lo sepan, es una de las mayores movilizaciones sociales de Catalunya. Colegios, clubs deportivos, entidades culturales, AMPAS, AA.VV, particulares, empresas, etc, se unen para recaudar fondos en la lucha contra diversas causas (siempre relacionadas con la salud) a los que se les dedica cada año. El resultado es unos ingresos espectaculares para tratarse de siete millones de habitantes. Con el dinero recaudado, se financian proyectos de investigación y/o cuidados para los afectados. Decididos a hacer algo, faltaba el qué. Una vuelta a Catalunya en bici era nuestra primera idea. Contactamos con amigos e interesados en acompañarnos. Pero surgió un problema. Ante la falta de experiencia para organizar algo así y una intervención quirúrgica de mi compañero de viaje, no nos iba a ser posible hacerlo.

Pero cuando uno se rodea de personas con ganas de aportar, siempre surge esa chispa. Por mediación de una amiga común interesada en el proyecto inicial (@montsita_komandosomontano) nos puso en contacto con Ride For Her. Ellos también estaban interesados en hacer algo para tal día. Uniendo fuerza y trabajo, a partir de aquí, solo tuvimos que ponernos manos a la obra. Albert y Víctor, o Víctor y Albert, desarrolladores del proyecto, más Carol y Meri, son las caras visibles, los cerebros pensantes y las manos ejecutoras de RFH. Además, de un largo equipo que participa de cualquiera de sus iniciativas.

Ride For Her ( https://rideforher.org/ ) es un proyecto que, uniendo ciclismo y solidaridad, pretende recaudar fondos para, entre otras, la Fundación Isis que atiende a mujeres masectomizadas, y al proyecto Xemio, que pretenden desarrollar una app para coordinar a pacientes, expacientes, servicios médicos y de enfermería para el acompañamiento de afectadas en procesos oncológicos. Estos son los destinatarios asentados desde el año pasado. Ahora, esos horizontes pretenden alargarse y se trabaja en proyectos más ambiciosos de los cuales en su día informaremos (un apunte: https://contigo50ymas.cinfa.com/asociaciones-detalle-fase-2/?id=646 Y si votais, pues mejor…)

Yo conocía a RFH de las redes sociales y siempre me había parecido un proyecto interesante y original. Después de tener la ocasión de trabajar con ellos, ya no dudé que nuestra colaboración no iba a ser solo puntual.

Partíamos de una idea: ascensiones solidarias en bicicleta o a pie, al Tibidabo, donde por una donación se harían subidas libres y se compartirían por RR.SS Y otra, más elaborada, de un festival de música, mercadillo y charlas con el epicentro en el cáncer, deporte y ciclismo. Con un poquito de ganas por mi parte y muchísimas ganas, posibilidades y trabajo por parte de ellos para conseguir esponsors, ponentes y cualquier cosa que ayudara a conseguir fondos, nos plantamos en el fin de semana del 15-16/12/19 con los deberes hechos y una apasionante tarea por delante. Preparado a contrarreloj, los permisos burocráticos, las colaboraciones varias y patrocinadores estaban a punto para el día indicado.

El sábado 15/12 tuvieron lugar las ascensiones al Tibidabo desde la plaza Meguidó, donde teníamos el stand de RFH. Desde la 9 de mañana hasta pasadas las 14, más de un centenar de ciclistas coronaron la cima del Tibidabo e inundaron las RR SS con la correspondiente foto con la visera solidaria. Todos hicieron su donación y entre ellos se sortearon varios premios donados por importantes marcas del mundo de la bicicleta. Estuvimos bien acompañados por multitud de clubs ciclistas y de personalidades que siempre destacan por su carácter solidario. No me atrevo a nombrarlos todos, por lo injusto que sería el olvido de alguno. Entre ellos, Nicolás Camarero con el que tengo el inmenso honor de haber compartido la reciente Polar Gran Fondo La Mussara y siempre dispuesto a echar una mano si se atisba un evento solidario, y como no, a Montsita Nafría, que durante el año se marcó el reto de ascender 100 veces al Tibidabo y guardó la última para tan señalado día. Integrante de RFH desde los inicios y superviviente de un cáncer linfático, es una de las caras visibles del proyecto.

Su última ascensión contó con la compañía de más de 35 ciclistas que le acompañaron. Nicolás Camarero tenía por delante el reto de hacer 10 ascensos a la basílica, medio everesting. Tratándose de tan poco tiempo para acometer casi +5000 m de desnivel, carece de la más mínima importancia si lo logró o no, ahí estuvo desde primera hora hasta el final, con nuestro agradecimiento total y absoluto. Un crack.

Podríamos resumir, un buen trabajo, una gran matinal y éxito. Éxito porque contar con amigos, tanto ciclistas como voluntarios que dedicaron su tiempo a estar allí (gracias Carmen por aguantar el frío y a tanto tipo y tipa en lycras), la ausencia de incidentes y/o accidentes, más la gran participación, así se le podría considerar.

Con toda la adrenalina de la matinal del sábado, quedaba la guinda del pastel. Un evento social en torno al mundo de la bicicleta y el cáncer. Así nos citamos en Eroica Caffé, quien puso a nuestra disposición su local de c/ Consell de Cent 350, para lo que necesitaramos (mil gracias, Miguel).

Allí, después de una mañana de música y mercadillo ciclista, dimos paso a una tarde llena de emociones. Después de la presentación del proyecto y de una emotiva charla de la directora de Isis, le tocaba el turno a Montsita.

Montsita, a la que ya os he presentado antes, nos explicó su vivencia contra la enfermedad. Su optimismo, su ilusión y su sonrisa llenaron la sala y nos dió el primer chute de optimismo y vitalidad.

Después, el ciclista profesional del Team Massi Vivo, Lucas Casas, nos contó, precedido del precioso documental “Pedales de vida” como superó un cáncer en edad infantil y como desde entonces no deja de hacer cualquier deporte en el que prime el contacto con la naturaleza. Cómo dice su padre en el docu, “esquía, nada, corre, hace bicicleta de montaña y carretera, y si llueve mucho, es capaz de hacer canoa”. Un buen tipo, sencillo y con una experiencia vital digna de conocerse.

Difícil de mantener tal nivel, nos tocó apoyar a Nicolás Camarero en su charla sobre ciclismo solidario. El porqué de dedicarle tu pasión a retos y proyectos para la lucha contra el cáncer. Organizador de la Marcha Solidaria Velo Club Fundación Alba Pérez, finalizó con éxito un everesting en Montserrat. Nos contó que su involucración en dicha Fundación contra el Sarcoma de Ewing fue debido a una personita que no pudo con la enfermedad. Desde entonces, colabora activamente en dicha Fundación con una marcha un tanto especial (podéis buscar un post anterior donde explico el “porqué” de lo especial) Aquí un servidor y mi amigo José Pedalescontraelcancer, colaboramos contando el porqué de nuestra colaboración en su marcha y de porqué participamos en dichos eventos. No me extenderé mucho, pero lo resumiré en que es obligado intentar devolver a la sociedad lo que ella hace por ti: un sistema público de salud, de calidad, para todo el mundo y multitud de asociaciones que recaudan fondos para que la investigación no pare. Gracias a eso, muchos de los que participamos en estos días, pudimos contarlo.

Y para cerrar, un personaje de aquellos que no te puede dejar indiferente: Juan Dual o @dualcillo, afectado genéticamente por una mutación que hacía que las posibilidades de padecer un cáncer del aparato digestivo fueran superiores al 90%. Se sometió a un sin fin de operaciones donde ha sido “vaciado” de sus órganos digestivos para evitar la aparición. Sin emplear este adjetivo gratuitamente, nos presentó su corto “Vacío”, donde nos relata su paso por el proceso y de cómo alguien que se le supone vacío, está tan lleno de vida y con tanta ganas de contagiarla. De centro América a Tierra de Fuego en bicicleta, maratones, trails, ultratrails, hace de cualquier cosa que requiera un esfuerzo que para cualquier mortal sería sobrehumano, su manera de vivir. El documental es emocionante pero su charla posterior es algo que jamás olvidaré. Lecciones de vida y mucho más. No dejó a nadie indiferente. Transmitió pasión por lo que hace y ganas de vivir. Un gran tipo al que hay que envidiar su valentía para hacer lo que le apasiona. Juan puso broche final a un bonito fin de semana. ¿La recaudación? Estuvo bien, el esfuerzo fue mayúsculo para alcanzar una moderada cantidad, aunque creo que todos repetiriamos. Valió muy mucho la pena.

Particularmente, me quedo con las personas que conocí, las historias que escuché y un proyecto con el que espero continuar colaborando en un futuro.

Han habido, y habrán, más eventos, pero eso lo dejo para otra ocasión. Aquí os espero para seguir contandoslo.

Para finalizar, como siempre, si compartes esta pasión:

“tened cuidado ahí fuera”.

Fotos:

@calvox

@krismoyaphotographer

@alhberth

@nicolascamarero

@jolumava

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Sorpresa!!! Nominación!!!

De nuevo por aquí!! Esta vez para agradecer a “Los viajes de Snaky” la nominación para los premios virtuales Liebster Awards o Sunshine Blogger Award.

Un honor ser participe de esta nominación que proviene de un blog donde se narran los viajes y sus experiencias, en autocaravana. Aunque sea un medio el cual no domino, siempre es interesante descubrir otras formas de conocer mundo como es el viajar con “la casa a cuestas”. Siempre interesante, tanto si eres practicante o no, de esta forma de viajar, por eso sigo con detalle las peripecias de Snaky.

Dichos premios, persiguen ciertos objetivos;

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-Valorar y promocionar públicamente la labor de los blogs que se siguen.

-Descubrir nuevos blogs.

-Contactar con otros blogueros para generar sinergias en la comunidad virtual a la que perteneces

Para dar continuidad a las nominaciones, se debe agradecer y contestar a las preguntas formuladas por el blog que te nominó, avisar y seguir a los blogs nominados y avisarles con cualquier medio virtual de su nomnacion.

Los Viajes de Snaky me fórmula las siguientes preguntas:

1. ¿Cómo te iniciaste en el mundo del ciclismo?

Como cualquier niño de mi generación, mi sueño era tener una bicicleta. Pero no llegó hasta alcanzada la pubertad. De empezar a disfrutar con los amigos en el barrio a interesarme por tener “una de carreras” pasó poco tiempo. Así me planto en los 16 años con un preciosa Orbea Orduña, de 5 piñones y doble plato con desarrollos de los cuales prefiero no acordarme. Empecé a salir por carretera (en aquella época éramos unos pocos inconscientes) hasta que dejé de hacerlo con unos 20 años. Otros deportes ocuparon ese lugar, aunque siempre fui seguidor del ciclismo profesional y sus pruebas. Hasta que ya pasados los cuarenta, retomé la pasión, con más fuerza si cabe, que en la adolescencia.

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2. ¿Cuál ha sido tu peor momento sobre la bicicleta?

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Supongo que en esto no seré muy original sí hablo de caídas. Ninguna grave, aunque está reciente una en Btt que me dejó una rodilla maltrecha y aún arrastro molestias. Pero ninguna ha sido lo suficientemente grave para replantearme esta pasión. Las habituales raspadas, contusiones y demás.

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3. ¿Qué no falta nunca en los bolsillos de tu mallot en cada salida?

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Pues en la época moderna, cómo no, el móvil y documentación. Después ya dependiedo de la duración prevista de la ruta, barritas, geles y sales. No soy mucho de parada a almuerzo, aunque a veces es un placer si compartes un buen momento con buenos compañer@s o amig@s.

4. ¿Prefieres rodar sólo o acompañado?

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Pues aquí tampoco tengo una regla fija. Por lo general, prefiero acompañado, aunque a veces también me apetece quedar conmigo mismo. Lo que si que procuro como religión, es salir con gente de mi nivel, y si soy de uno inferior (lo más habitual) que se sepa y no estorbe o corte las aspiraciones de los compañeros. Al igual que cuando voy con alguien de menor nivel (las menos) soy consciente y jamás presiono. Al revés, me gusta ayudar y colaborar en que le cojan el “gustito” a esto.

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5. ¿Cúal es ese puerto que tanto te hace sufrir?

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Pues hay uno muy conocido, que no por dureza, ni fealdad (es precioso) se me atraganta. Santa Fe del Montseny. Muy largo y tendido, siempre lo he subido en pleno verano. Se me hace “pestoso” aunque es muy bonito. Lo tengo en tareas pendientes lejos de la canícula veraniega.

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6. ¿Sobre que lugar te gustaría rodar en tu bicicleta?

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Aquí tampoco seré original. Desde jovencito he vivido con interés las grandes vueltas y sus grandes puertos. Lagos de Covadonga, Tourmalet, Alpe d’Huez, Stelvio… Algunos los pienso hacer poco a poco porque los tengo a tiro, otros… Aunque lo verdaderamente emocionante y con sabor a “ciclismo de siempre” sería rodar por los adoquines de Roubaix o por los muros de Flandes. El Bosque de Arenberg, o sobre todas las cosas, el Kappelmur, me parecen que es el CICLISMO, así, con mayúsculas. Este último es la postal más bella que ofrece Flandes y su leyenda.

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7. ¿Cuál ha sido la mejor marcha o prueba ciclista en la que has participado?

Aquí tengo el corazón “partío”. Por belleza de recorrido, Terra de Remençes. El Ripollés y la Garrotxa ofrecen un recorrido espectacular. Y la Montsec- Montsec, cuya organización es de diez. Para ellos, el ciclista es lo principal, cuidado hasta el máximo en servicios, seguridad e incluso, para los acompañantes a los que se les ofrece una visita guiada (y gratuita) por la ciudad de Balaguer. Añadir que también Remençes tiene una más que buena organización y que la Montsec ofrece un recorrido bellísimo. De ahí lo “partío” de mi corazón…

Aunque siempre tendrá un rinconcito en mi corazón la Marcha Solidaria Velo Club- Fundación Alba Pérez. Organizada por un amigo y con fines benéficos, le da otra dimensión a esto de la bicicleta. Un gran tipo Nicolás Camarero.

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8. ¿Qué le aconsejarías a una persona que se inicia en el ciclismo?

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Que sobre todo empiece por disfrutar de él. Que se olvide de ritmos, medias y hazañas. Que aprenda a conocerlo y a conocerse a sí mismo y sus posibilidades. Una vez comience a disfrutar, ya puede empezar a ponerse objetivos, metas o retos. O no. Pero siempre desde el disfrute, desde una óptica de deporte saludable. Imprescindible.

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9. ¿Montaña o carretera?

Jaja, la pregunta del millón!!! Bueno, lo tengo claro. CARRETERA. Pero añadiré que la btt también me gusta. Disfrutar del contacto con la naturaleza lejos del tráfico, también me resulta atractivo. Para mí es más lúdica que deportiva. Por eso, de los 8/9 mil km anuales, 7/8 mil son en carretera.

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10. ¿De dónde sacas tu inspiración para las historias de tu blog?

Normalmente escribo por impulso. Cuando tengo algo que contar o me apetece hablar de alguna experiencia. Hace tiempo que lo tenía parado, y ahora tengo esta entrada y otra a puntito de acabar. Creo que debes contar algo que sea interesante o una experiencia que pueda enriquecer a quien la lea. Siempre existirá el motivo de contar las cosas “Tal y como yo lo veo”.

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Ahora me toca a mí nominar a:

-www/ Nicolas Camarero.com:

Ciclista, bloger, solidario y un buen tipo. Organizador de una marcha solidaria con el Velo club, en su blog nos habla de todo lo que nos interesa a los que practicamos esta bendita locura.

Ciclismoninja.Blogspot.

“Retro, gravel y friki Bike” Después de esta autopresentación, poco que añadir. Bueno, o como tomarse esto de la bici con humor. Pero lleno de conocimientos y experiencias de la historia ciclística.

-“ The GeoRider. Txiki Vargas” WordPress

Geógrafo que comenzó a aplicar sus conocimientos a desafíos en rutas beteteras, pero que ha evolucionado para convertirse en todo un “Randoneur” (ciclismo autosuficiente de larga distancia). En él, nos cuenta brillantemente sus experiencias encima de cualquiera de las modalidades de ciclismo que practica

-www/Borja de Mooquer.com

Opinión, pruebas de material y cualquier cosa que tenga que ver con el mundo de la bicicleta. Interesante.

Al tratarse de blogs dedicados al mundo del ciclismo, las preguntas que deberán contestar serán las mismas que he contestado en esta entrada.

Para dar continuidad a la iniciativa, los NOMINADOS DEBEN agradecer y contestar a las preguntas de la persona que los nominó y utilizar en su blog, el símbolo o icono del premio Liebster Award o Blogger Recognition Award o Sunshine Blogger Award. También seguir al bloguero que te nominó y visitar los otros blogs nominados. Además, nominar nuevos blogs, avisarles por cualquier medio virtual y presentarles un nuevo cuestionario para responder.

Muchas gracias a “Los viajes de Sanaky” por la nominación y esperar que mis nominados acepten de buen grado el “desafío”.

Nos seguimos viendo por aquí.

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Experiencias en marchas cicloturistas.

Hola! Hacía tiempo que no pasaba por aquí. No es porqué no hayan pasado cosas dignas de mencionar, pero quizá por ser tantas, uno no sabe por dónde empezar.

Me gustaría hablaros de las dos experiencias en marchas cicloturistas en las que he participado en la primera mitad del año. Y son significativas, porque son dos pruebas diferentes, en alcance y organización. Hoy la primera, La Ports del Maresme, cerquita de casa y con el Montseny de protagonista más una tachuela de la Serralada de la Marina, el port de Collsacreu. La siguiente, la Montsec-Montsec en Lleida, en la comarca de la Noguera y con una pequeña incursión en el Pallars Jussà. Aquí el actor principal es la Serralada del Montsec, o donde el pre- pirineo empieza a ponerse serio.

La diferencia entre las dos es más que notable. La Ports, más “local”, pequeña, y con un nivel organizativo discreto, aunque aceptable. La Montsec, una de las mejores cicloturistas de España, según la prensa especializada. La sensación es esa, organización de diez, en instalaciones, en cuidados al participante y en variedad y belleza del/los recorridos.

En La Ports, depues de una semana de lluvias, algunas torrenciales, amaneció un precioso día, de aquellos que apetece salir a rodar. Con el Montseny omnipresente en todo el recorrido, en la salida de Areyns tuve la suerte y el placer de conocer a una gran persona, agradable, simpática y solidaria. Me reconoció ella a mí por mi equipación de Renacidos, ya que tenemos amigos comunes. Hemos compartido alguna salida posteriormente, pero Eli está fuerte, y cuando la carretera se empina, no puedo evitar verla marchar. Pero seguirán cayendo salidas, (Eli, no lo dudes). Bien, salimos hacia la costa, subida por Sant Pol y de allí a Collsacreu, pequeño puerto de 5km, pero donde las piernas empiezan a calentarse y el pelotón a estirarse. Con calma, que esto no llega ni a aperitivo. Una vez en Sant Celoni, giro hacia la izquierda (o el sur) para desviarnos hacia Sant Esteve de Palautordera, o lo que es lo mismo, el principio de la “fiesta”. Aquí se puede decir que empieza la subida a Santa Helena, a 1233m, sin olvidarse que venimos del nivel del mar… Primeros kilómetros muy suaves, en los que ir a rueda es beneficioso. Encuentro un pequeño pelotón, al que me engancho, aunque noto que cuando se ponga “pa’rriba” la cosa, me van a dejar tirado como una colilla. Y así es, llegamos al pueblo de Montseny, giro a la derecha y patapum! vamos subiendo. Una antigua pista forestal, de porcentajes moderados aunque con picos del 8/9% hasta Costas del Montseny. Aquí ocurrió una cosa que diferencia una gran marcha de una cualquiera. Primer punto de avituallamiento líquido después de 47 km de prueba. De 700 participantes, calculo que iría en el grupo de 400/500. Pues bien, ya no les quedaba agua. Aunque aseguran que repusieron, era lamentable ver a compañeros que después de haber pagado una inscripción a un precio considerable (el tema de los precios necesitaría una entrada solo para ello) haciendo cola en una fuente pública para recargar bidones.

Afortunadamente, yo llevaba para soportar los 10 km hasta el siguiente avituallamiento. Y en estos 10 km está el meollo de la marcha. Carretera preciosa, entre hayas primero y abetos después, con una naturaleza desbordante, torrentes de agua por el reciente deshielo y las copiosas lluvias… y rampas de hasta el 12 o 14% que hace que todas las maravillas que te rodean pasen desapercibidas, mientras cuentas los metros que faltan para llegar a “las antenas”, punto más alto y avituallamiento sólido y líquido. A pesar de la dureza, lo paso mejor de lo que me había esperado y con la satisfacción de sobrepasar a muchos más de los que me adelantaron. Avituallamiento pobre, unos simples trocitos de coca muy azucarada, chocolate, naranjas y plátanos. Lo dicho, algo simple. Una vez aquí, ya sólo queda el descenso hasta Sant Celoni, subida de nuevo a Collsacreu, pero por el lado más corto y suave. Aún así, para algunos entre los que me incluyo, se hace “pestoso” después de los kms y desnivel acumulado. Control de tiempo en la cumbre y descenso hasta la Salida- Llegada, donde, ahora sí, esperaba una atención digna de mención.

Después de 95 km y +2000m, nos esperaba, desde jamón ibérico al corte hasta una más que aceptable fideuá para reponer fuerzas. Aquí sí que el nivel era algo más que digno. Un detalle que se me había pasado. Con la inscripción, regalo de un maillot, de calidad interesante y diseño muy bonito… Pero negro. Ya sabemos que el negro estiliza, que estéticamente es muy atractivo, pero estando el tema cómo está, no creo que sea el color más adecuado para la carretera. Lo mejor, recorrido precioso por el entorno, conocer a nuevas personas, pero… al ladito de casa y en unas carreteras que transito con asiduidad.

Y para la próxima entrada reservo la crónica de la Montsec-Montsec, mi cita favorita de la temporada.

Gracias por haber llegado hasta aquí.

Nos seguimos viendo!!

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Deporte y solidaridad.

Si llegas a leer esto, es porque eres usuario de las redes sociales. En ellas, reflejo de lo peor y de lo mejor de nuestra sociedad, verás a menudo gente que llegadas fechas señaladas como “día de… ” y a continuación, enfermedades, discapacidades y demás problemas de salud o disfunciones, no duda en llenar sus perfiles con lazos, fotos o buenas intenciones, pero solo eso, intenciones. No seré yo quien dude de la buena voluntad de tanta gente, pero ¿eso es todo lo que podemos hacer? ¿puede ser que con ese gesto pretendamos lavarnos la conciencia? ¿que los demás nos vean como gente “comprometida”?

No voy a entrar en el tema de que cuando tengamos el poder de elegir a quien nos gobierna, elijamos a aquellos que apuestan por la investigación y desarrollo, que también, pero podemos hacer más, mucho más. Y aquí entro en el título del post.

¿Deportista yo? Si, jeje, en mis sueños infantiles. Después, dadas mis limitadas capacidades, lo típico, de adolescente, baloncesto en colegio e instituto, una maravillosa bicicleta “de carreras” (como se decía antes) a los 15 años, cuando hice mis primeros kilómetros ciclistas, equipito de fútbol sala con los amiguetes, práctica ocasional del tenis (el cual aprendí de muy pequeño y desarrollé en las calles a base de las paredes de la desaparecida fábrica de camiones Pegaso) y así nos ponemos en los 30, con una vida sedentaria, kilos de más y solo algún paseo montañero. Hasta que ya más maduro, ves el tiempo perdido y retomas esas aficiones que no deberías haber dejado nunca. Pasó con el tenis, el cual dejé poco antes de que me dejara él a mí y a mi espalda, y volví a sentir el placer de pedalear. Y una vez que te invade esa droga de los pedales, es difícil de abandonarla. Disfrutas, conoces gente, y cada vez te propones retos más difíciles (dentro de unas limitadas posibilidades). Hasta que un día, una anomalía, tira por tierra toda esa bendita normalidad.

 Evidentemente, la bicicleta no ocupa el primer lugar de prioridades, tienes a gente a tu alrededor que se convierten en la principal preocupación. Y si, también crees que no vas a poder hacer algo que te apasiona. Pero pasas el trago, con dosis de bicicleta incluida, y pretendes volver a la normalidad. Te sientes afortunado por superar algo que acaba con demasiada gente y agradecido, a quien ha estado a tu lado, sobre todo, y a esos profesionales que dedican su vida y su pasión a hacernos la supervivencia posible. Aquí viene la segunda parte. ¿Puedo hacer yo algo más? ¿Puedo devolver algo?

Participar en pruebas o marchas forma parte del manual de cualquier aficionado al ciclismo. Entonces te cuentan de que, una vez al año, en Hospitalet de Llobregat, se celebra la marcha Velo Club- Fundación Alba Pérez a beneficio de la investigación de un cáncer infantil. Después de dos participaciones, puedo decir que poco tiene que ver con otras marchas, el ambiente es distinto y aunque nadie está libre de buscar el momento propicio para un “pique”, el buen rollo es una seña de identidad de la marcha. Se ha convertido en una cita ineludible para mi, y su organizador, Nicolás Camarero, en un ejemplo de trabajo y dedicación desinteresado.

Después, recién acabada la temporada de marchas ciclistas, veo que la AECC prepara una de sus carreras contra el cáncer.

 2,5 km, 5 km y 10. No soy “runner” pero el cardio ya lo llevo de serie (el ciclismo es lo que tiene). ¿Porqué no intentar la de 5 km?. Solo se trata de acondicionar otros grupos musculares y estar 25/30 minutos bordeando el umbral anaerobico. En un mes supongo que podré ponerme a tono…

Y si, después de que los primeros dias mis cuadriceps gritaran hasta el infinito y más allá, llegado el día, pude participar de la fiesta, correr 5 km en un discretisimo 28′ 31″, pero con la satisfacción de haber devuelto una milésima parte de lo que ellos son capaces de dar a los demás. Lo dije en mi perfil de FB, las sensaciones fueron buenisimas, y no me refiero a las deportivas. Fue algo más.

Ahora, en mente alguna idea que propuso un compañero que también venció a la enfermedad. No está ni siquiera definida. Pero espero que podamos desarrollarla y llevarla a cabo.

Nada más, siempre habrá una causa, algo o alguien que necesite esa pequeña ayuda, y si disfrutáis haciéndolo, la satisfacción es máxima.
Solidaridad y deporte, la mejor mezcla posible.
Fotos : Kris Moya (Marcha Solidaria) AECC y propia.

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Tenía que decirlo.

Hasta aquí. Hasta aquí he llegado. Harto de odiadores profesionales, harto de gentuza que se alegra del mal ajeno, harto de expertos hablando de algo que no conocen ni de refilón, de impresentables que imponen su “por cojones y si no te vas”, harto de tantos y tantas que vomitan su frustración aplastando al diferente, al que impone su razón de imperio, de justificar violencia de estado en nombre de una ley que se la han saltado, se saltan y se saltarán con el beneplácito de sus votantes, de la cultura del pelotazo, de patriotas callados ante el expolio de su educación, sanidad, derechos laborales, pero que ante el “peligro” de que un pueblo se levante por algo diferente, reacciona de la manera más burda y retrógrada que se pueda esperar, harto de que a los que se les supone buena voluntad, no hagan el mínimo esfuerzo en entender un problema que existe y ahí está, de banderazos, de la mía es más grande… Muy harto.

He tomado una decisión que se que me va a ser muy difícil llevar a cabo. No voy a responder al odio desatado en las redes, a la incomprensión, a los fascistas (si, si, FASCISTAS que hay y muchos) que inundan las redes con comentarios cuanto más ofensivos, más exitosos… No, no quiero entrar en su juego. Lo he hecho demasiadas veces y por muy bien parado que haya salido, no vale la pena la perdida de fuerzas y tiempo. Tenemos un problema y ya está visto, o que nos lo arreglamos nosotros o seguiremos enterrados en la inmundicia de un estado corrupto, paleto y anclado en el patrioterismo más cutre y oxidado que se conoce en la vieja Europa. 

Somos muchos los que creíamos que algo diferente era posible, que lo que empezó a finales de los 70, podría desembocar en un estado diferente, tolerante, plurinacional, plurilingüe pero está visto que no, que ha de prevalecer uno sobre otro, que el “hablad en cristiano!!!” sigue vigente cuarenta años después, que varias generaciones adoctrinadas (vaya con la palabreja, está de moda) en “una, grande y libre” cuesta demasiado cambiarlo por un, por ejemplo, “libertad, igualdad y fraternidad”. Es mi derrota, si, han conseguido acallar una voz discordante con el españolismo cutre y decadente tan orgulloso de ello por el éxito de aporrear ciudadanos, de intervenir instituciones legítimas y más antiguas que el propio estado, y de encarcelar cargos electos en una más que dudosa interpretación de las leyes (nada nuevo bajo el sol de este país). Pero habrá que mirar al futuro y ver que es lo que queremos para nuestros hijos. No sé si será en el mismo estado, en otro diferente, pero  deberemos ser nosotros lo que lo decidamos. Se avecinan tiempos difíciles, cuanto más difíciles, más disfrutarán esos odiadores, pero no nos deben distraer de nuestras metas, de crear algo nuevo y mejor que todo el odio que recibimos. 

Sin distracciones, reflexionemos sobre lo que queremos y necesitamos, movilicemosnos y vayamos a por ello. No será fácil, pero algo diferente y, espero, mejor, está esperándonos. 

Con este mensaje no pretendo hacer amigos, ni perderlos, claro está. Pero desde el respeto, cabemos todos, y él que no, pues se ha equivocado de amigo. Que sepáis, que nadie quiere poner fronteras, que es un argumento nacido de la ignorancia, que solo pretendo que seamos dueños de un destino bajo unas reglas diferentes a las que hemos comprobado que ya no funcionan y no hay visos de que algún día eso cambie.

Es muy agotador tener que explicarse y casi pedir perdón por pensar cómo se piensa, pero debía decirlo. Nada más. 

Que sea lo que queramos que sea.

Un saludo. 

Sin categoría

Están ganando los malos.

Hoy, día laborable, me disponía a hacer una salida de las de disfrutar, hacer km por placer, sin exigencias y hacer la ruta que me apetezca en el momento que quiera. Con mis horarios, es lo que tiene, trabajo cuando estáis de fiesta y estoy de fiesta cuando trabajáis.

Desde el pasado 3 de junio, en el que participé en la marcha Montsec- Montsec 145 km, (cien por cien recomemdable) había salido muy poco. La relajación del objetivo cumplido, algún problema de días u horario y unos pequeños problemas mecánicos en la bici hicieron que, en tres semanas, hubiera hecho los kilómetros que hago en época de intensidad, en una sola semana.

Pero muchas cosas tienen doble lectura. Y esta más.


Desde el atropello de Scarponi en abril, todo ha sido un no parar. Cada fin de semana teníamos la noticia de un nuevo atropello con muerte. O conocer a un gran tipo que ha sido víctima de un accidente por una distracción y que solo su fuerza de voluntad y actitud ante la adversidad, está tirando para adelante (que grande eres, Gerard), o un compañero con el que he compartido ruta se lo lleven por delante y milagrosamente solo salga con rasguños y el culpable se dé a la fuga (un domingo  por la mañana en un tramo de doble carril), el atropello de Juanjo Méndez en una carretera por la que paso asiduamente. Entonces llegó el
 atropello múltiple de Oliva por una conductora borracha y drogada. Mucho eco en los medios… Pero nada cambió. A la semana siguiente otro, y después otro, y otro… Un no parar. Casi todos con el factor común de conductor borracho y drogado que se da a la fuga.Reflexionas y crees que es algo inevitable, que estos seres asociales han existido siempre. Solo que ahora somos más los que salimos a la carretera con bici y, por tanto, más posibilidad de que nos veamos afectados por estos indeseables. Pero reflexionando, me doy cuenta que hay algo más. Algún día he podido salir, y ha bastado un poco de aire o un cielo amenazante (con un poco de amenaza bastaba) de lluvia, para que prefiriera quedarme en casa. Ese algo más es, simple y llanamente, miedo.

Me explicaré. Nunca he tenido un problema grave con un coche, a parte de los típicos que no respetan el metro y medio, es más, creo que últimamente se respeta un poquito más que antes. He tenido alguna caída, muy leve y con consecuencias económicas, (con lo que cuestan las prendas de invierno de calidad y pegarle una buena rascada con rotura a la segunda salida duele más que a tu propia piel). Pero el motivo es algo que me inquieta.

Basta abrir los comentarios o ver los twits de respuesta cada vez que hay un accidente. Me he tomado la molestia de hacer un pequeño estudio de ellos. Si nos vamos al caso más flagrante, la asesina borracha y drogada que mató a tres ciclistas en Oliva (Valencia) y tomando como referencia medios que podríamos calificar de “serios” (cada vez necesitan más las comillas) El País, La Vanguardia y El Periódico, más de la mitad de respuestas no son para condenar a la asesina, no, es para soltar esas ignorantes, odiosas, estúpidas y sobre todo, falsas acusaciones a todo el colectivo ciclista. Si sois usuarios de las redes, no creo que haga falta demasiado detalle de cuáles son. “Impuesto de circulación”, “saltarse los semáforos” “ir por las aceras como locos” “llevar seguro” bla, bla y más bla, esa eterna retahíla de acusaciones que resulta inútil desmentir. Si con una conducta así, con inocentes muertos por alcohol y drogas y  con cobardes asesinos huyendo del lugar a ver si tienen la suerte de que les cojan cuando se les haya pasado la cogorza, la respuesta casi mayoritaria es esta, ¿que empatía podemos esperar?.  Con eso y no por los propios asesinos, es por lo qué cuando me estoy vistiendo para salir, me asaltan esos miedos. No es la locura de un borracho, es el odio que despertamos. ¿Es seguro salir en estas condiciones? No sé. Pero el pensarlo y que hagan que algún día no salga, es su pequeña gran victoria. Hoy he salido. Una vez en ruta, me olvido de todos ellos. El comportamiento general ha sido bueno. He disfrutado de un tiempo magnífico, 80 km y me he sentido bien, muy bien. He disfrutado, he sido feliz durante tres horas y no me he acordado de tanto indeseable. Nada especial, solo disfrutar de la ruta. No quiero que ganen. Y cada día que no salgo, es su pequeña gran victoria.

Están ganando.

 Por favor, hagamos que no ganen.


 

 


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Harto, muy harto.

Harto de muertes. Harto de tanto odio en las redes. Harto de tanta pasividad de las administraciones. Harto de la (in) justicia. Harto de tanto culpabilizar a las víctimas. Harto de incomprensión, falta de empatia y de desprecio a la vida ajena.

Hoy, en Oliva (Valencia), una conductora, borracha, atropella y mata a tres ciclistas. Indignación en los medios, en los grupos sociales de practicantes o amantes del ciclismo. Tres personas cuyo único delito era ir en bicicleta por una carretera. Quedan unas vidas truncadas injustamente, unas familias destrozadas y unos amigos y compañeros traumatizados de por vida.

Y después está ella. Una joven de 28 años que triplicaba la tasa máxima de alcohol en sangre. Su futuro es fácilmente previsible. Como mucho, hoy dormirá detenida y mañana el juez la pondrá en libertad con cargos. Si tiene un mínimo de entrañas, vivirá toda su vida con ese peso en la conciencia, pero esto solo es de suponer. Porque la ley no castiga el homicidio imprudente. Legalmente, dos años de prisión​, que casi nunca se cumplen, retirada de permiso de conducir y una indemnización que nunca pagará porque ya se cuidará de trabajar en negro (en esto, este país si que esta muy avanzado) o con salario oficial bajo, para no tener que abonar una cantidad que nunca será lo suficiente en relación al daño causado. Así está la justicia y no parece que la cosa vaya a cambiar, por mucho que TODOS los grupos políticos apoyaran a Anna García López en su lucha #porunaleyjusta, donde más de 200.000 firmantes reclamabamos una modificación que endureciera las penas a los culpables y, sobre todo, amparara a las víctimas de accidentes de tráfico.
Y después viene la otra pata de la mesa. Es la menos importante, pero la más significativa sobre la sociedad en la que vivimos. Basta darse una vuelta por las redes para leer los habituales comentarios de “claro, van por la carretera y se la juegan” “las bicicletas al monte” (ahora, que se está poniendo de moda poner trampas para las btt), “claro, se saltan los semáforos” “que paguen impuesto de circulación” (como si existiera tal impuesto y no el de vehiculos a motor) “cogéis la carretera solo para joder al prójimo” (esto me lo han llegado a decir a mi) y demás lindezas que son demasiado habituales como para creer en “casos aislados​”. Es esa sociedad enferma que adora al dios motor, a la que es capaz de culpabilizar a la víctimas aún estando sus cuerpos calientes. Está sociedad, que creiamos que había dejado de culpar de las violaciones a las mujeres por ir provocando, a las víctimas de violencia doméstica por no elegir bien con quién se juntan y en definitiva, al inocente que comete el error de ponerse a tiro del delincuente. Esa sociedad sale a flote cada fin de semana tras el asesinato de gente que solo hace una actividad que a algunos les causa una perdida de segundos preciosos en sus vidas.
¿Autocritica? Muchísima. También estoy harto de estar con mi bici parado en un semáforo y que te pasen un grupo de ciclistas y que te miren como si tu fueras el bicho raro, cuando ante coches parados en un semáforo prefiero no adelantar a los coches que acaban de adelantarme para que no lo deban de volver a hacer aunque sea incomprendido por algunos compañeros. Muy harto de tanto incivismo en dos ruedas. Pero ante esto ¿que cabe? ¿arrollar a los ciclistas por incivicos? ¿prohibirnos ir por las carreteras porque los coches tienen más derecho? ¿ponernos una matricula? (está última ya es el colmo del papanatismo). Las soluciones que se proponen siempre son las de prohibir y culpabilizar a un colectivo. Quizá pensar en el respeto mutuo sea una utopía. Llamadme ingenuo, pero…
Y como siempre que hablo de, por y para cierto colectivo, me gusta acabar con aquella famosa frase de una mítica serie de los ochenta: “Tened cuidado ahí fuera”.

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Aquí empieza esto

Este es mi estreno en el blog. Y para empezar, un apunte de un hecho que ha marcado un antes y un después. Hace poco más de un año desde que me encontraron el bicho. Un tiempo donde he vivido sorpresa, miedo, ira, confusión, fustracion, angustia, rabia, dolor, pesimismo, tristeza, esperanza, optimismo, debilidad, fuerza, alegría. Un tobogán de sensaciones. El bicho me ha dejado cicatrices, no físicas, pero sobre todo, he redescubierto amigos, he conocido nuevos, y me ha enseñado a relativizar las cosas. Todo toma otra dimensión, y las cosas pequeñas se convierten en la razón por la que vale la pena luchar. Se aprende a valorar tomar un café con un amigo, a darte cuenta que no estás solo, una buena charla en una buena mesa, a ese paseo con tu pareja en esa ciudad que es la tuya desde que naciste, a que esa persona que va creciendo, se convierte en un proyecto de un buen ser humano, a pedalear contigo mismo y tus pensamientos, devorando kilómetros (¿que os pensabais, que no lo iba a mencionar? ) descubrir que cuanto más sabes, más te falta por saber. En fin, una experiencia que enriquece el espíritu. No le guardo rencor al bicho, porque creo que me ha hecho mejor. Se que hay cosas que me quedan por mejorar, pero esto me ha enseñado que nunca hay que dejar de intentar ser mejor, mejor persona. En ello me hallo. Si tengo éxito o no, no seré yo el que lo juzgue, pero prometo seguir intentándolo. Ahora a seguir viviendo e intentando amontonar buenos momentos.

El bicho siempre estará amezante, pero prometo darle mazazo si se le ocurre asomar de nuevo. Os quiero seguir dando la paliza mucho tiempo. Ahora, en esta plataforma espero contaros como es ese nuevo discurrir. Ya sabéis, aquí habrá un poco de todas esas cosas que me inquietan, que espero que sean las vuestras también.